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24 Horas

Segob y CNTE logran acuerdo de cinco puntos.

El acuerdo en principio que alcanzaron este jueves la dirigencia de la Sección 22 de la CNTE y representantes de la Segob incluye otros puntos como el pago de salarios caídos a maestros paristas y la no acción penal en contra de los dirigentes

La Secretaría de Gobernación (Segob) y la Sección 22 de la CNTE de Oaxaca lograron un “acuerdo en principio” que, de ser aprobado este viernes por las bases, abre la puerta para poner fin al conflicto magisterial en aquella entidad y el inicio del ciclo escolar a partir del lunes.


Al encuentro, que inicio al mediodía y se alargó seis horas, asistieron el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda; el gobernador Gabino Cué; el director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Manuel Antonio Iturribarría Bolaños.


En la misma mesa, por primera vez en esta etapa de la negociación, coincidieron Rubén Núñez, dirigente del magisterio oaxaqueño disidente y el presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Juan Díaz de la Torre.

El primero de los cinco puntos del acuerdo establece que en la evaluación a los docentes oaxaqueños se considere el contexto cultural de la entidad, donde 70% de los docentes pertenece a una etnia.


En esta última fase de la negociación participó la subsecretaria de Educación Básica, Alba Martínez Olivé, normalista y maestra en Investigación educativa, por lo que cuenta el reconocimiento del gremio. La funcionaria tiene además experiencia en la formación y actualización docente, el diseño de materiales educativos y en la enseñanza de la materia de español.


El segundo punto acordado este jueves para destrabar el conflicto con el magisterio oaxaqueño, el único que se mantiene vigente, se refiere al pago de salarios caídos a los maestros paristas y que no se ejerzan acciones penales en contra de los dirigentes del gremio en aquella entidad.


Los profesores oaxaqueños no han recibido el salario de las últimas dos quincenas, ni el bono de inicio de clases que entrega el gobierno estatal debido a que el ciclo escolar en esa entidad aún no arranca.


En este sentido, el tercer punto del acuerdo establece el 23 de septiembre como fecha para el inicio de las clases en ese estado, lo que, de concretarse, beneficiaría a más de 960 mil estudiantes de preescolar, primaria y secundaria.


Las partes convinieron como cuarto punto que se revise la situación legal de la Sección 59 de Oaxaca. Ésta última fue creada por la ex dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo como contrapeso a la disidencia aglutinada en la Sección 22, pero por presiones de está última no cuenta con reconocimiento oficial por parte del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).


El penúltimo punto de este “acuerdo en principio” establece el compromiso de que la propuesta sea llevada para su consulta con las bases, quienes realizarán sus asambleas regionales y la Asamblea Nacional Representativa este fin de semana.
Como último punto, la dirigencia de la Sección 22 y representantes de la Segob acordaron que funcionarios de la Secretaría de Educación Pública (SEP) –sin precisar el nivel jerárquico de estos- acudan a esa entidad para informar a los docentes sobre los alcances del acuerdo y de la reforma educativa.


Además, las partes aceptaron mantener las Normales en Oaxaca, el programa de la Transformación de la Educación en aquel estado (PTEO) e incorporar a mil 500 trabajadores que estaban por honorarios, tal como se había solicitado en el pliego petitorio de la negociación con el estado de este año.


Esta es el primer acuerdo que logran el gobierno y la CNTE después del desalojo del Zócalo capitalino, ocurrido el viernes pasado. No obstante, es el tercero que suscriben las partes desde que los maestros ocuparon el Zócalo de la Ciudad de México.


Las dos ocasiones previas, los docentes habían aceptado levantar el plantón y regresar a sus estados, pero las bases dijeron desconocer estos acuerdos, incluso crearon una comisión ampliada que entrara a las reuniones para vigilar que no se hicieran acuerdos “en lo oscurito”.


La votación para regresar a sus comunidades se hará en medio de la división de la Sección, ya que existen grupos radicales que, en días pasados, exigieron mayores actividades, bloqueos y el retorno del campamento al Zócalo.

 

Gabriela Rivera y Misael Zavala Septiembre 20, 2013